Una visita al túnel del tiempo

Desde el momento que se conoció la grilla del Cosquín Rock, las alertas se encendieron. Lebón, Aznar y García, pilares del rock argentino con Serú Girán coincidían la misma noche. Luego de mucho nerviosismo y ansiedad, el rumor se cristalizó.


La cita se dio en la provincia de Córdoba, más precisamente en la pequeña localidad de Santa María de Punilla, donde más de 120 mil almas vibraron a puro rocanrol durante tres largos días. La excusa era la versión número trece del ya instalado festival Cosquín Rock, el cual recibe su nombre de su primera ubicación, la plaza Próspero Molina en la ciudad de Cosquín, sede del legendario Festival Nacional de Folklore. 

Mientras caía la tarde y me acercaba al Aeródromo -el epicentro del festival- la cantidad de gente y la noticia de que las entradas estaban agotadas me hicieron caer realmente lo que podía suceder esa noche. No era para menos, la grilla hace meses confirmaba la presentación de Pedro Aznar, David Lebón y Charly García el mismo día, lo que rápidamente se tradujo en una posible reunión de Serú Girán
El grupo que marcó un antes y un después en la música argentina, luego de su disolución en el año 81 y de los conciertos en el estadio de River Plate del año 92, nunca se volvió a juntar de modo completo sobre un escenario, algo que quedará en el archivo de las asignaturas pendientes tras el fallecimiento de Óscar Moro en 2006. El único antecedente de una reunión de los integrantes restantes se dio el 30 de Abril de 2010, durante un concierto de Charly García en el Teatro Gran Rex, en el que cerraron el show a modo de sorpresa tocando ‘Seminaré’ y concluyendo con un cálido aplauso en memoria al histórico baterista.

Serú Girán, 1979 

David Lebón fue el primero en subirse al escenario para realizar su set, seguido de un implacable Pedro Aznar que hizo sentir cada vez más cerca la esperada reunión al tocar ‘Tu Amor’, tema que sobresale del disco Tango 4 (1991) grabado en conjunto con Charly. Este último, se haría esperar hasta el cierre de la noche, mientras tanto, la escena estuvo cubierta por dos shows de primer nivel.

Fito Páez se presentó con su gira que celebró los 20 años del disco El Amor Después Del Amor -el más vendido de la historia de del rock nacional- y luego lo hizo Ciro con su banda Los Persas, alternando buenas y malas entre su nuevo material, provocando grandes estallidos en el público con recordados temas de Los Piojos. 

Pasada la medianoche, y tras la proyección de una conversación telefónica entre el músico argentino y Marilyn Manson, en la cual este último sosteniendo una retrato de Jesús pregunta si es Charly García, empiezan a sonar los acordes de ‘Cerca De La Revolución’. Con muchos problemas de sonido, que se irían resolviendo sobre la marcha, ensayó una lista no apta para nostálgicos, entre los que sonaron ‘Ojos De Video Tape’, ‘Pasajera En Trance’, ‘Fanky’, ‘Rezo Por Vos’ e ‘Instituciones’.

Lebón, Charly y Aznar en el abrazo eterno de Serú en la noche cordobesa
(Foto: Catriel Remedi)

El pedido unánime de todo el Aeródromo no se hizo esperar y se levantó un ensordecedor “¡Serú! ¡Serú! ¡Serú!…”, el cual García hizo enmudecer tras un chistido con tono serio, que luego remataría con un “Tranquilos, lo tengo todo dibujado”.
Tras más de una hora y cuarto de concierto, Charly se tomaría un receso y al volver, el mismo presentaría la tan ansiada reunión:

Lamentablemente se nos murió nuestro baterista, el gran Moro, sino hubiéramos estado todos acá. Se puede decir que esta noche va a tocar Serú Girán. 

Tras el estallido, el público se abalanzó sobre el escenario y miles de cámaras y celulares se encendieron para retratar el histórico momento. Varias generaciones, incrédulas de lo que estaban viviendo, por más que de seguro se acercaron hasta este festival para presenciar ese momento. Abrieron con ‘Perro Andaluz’, en el que se destacaron los punteos de Pedro en bajo, y luego de que Lebón advirtiese a sus ex-compañeros que había estado ensayando, Charly dijo: “esta canción la compuse cuando estábamos los cuatro en el extranjero, en Brasil. Esta la tiene que cantar David… y cobrar yo”, y comenzaron a sonar los primeros acordes de la siempre emocionante ‘Seminaré’.

“¿Era así?, ayúdennos”, expresó García desde el piano y los escalofríos sobrevolaron el predio cuando la inmensa cantidad de personas allí presente, ya en la madrugada del domingo, coreaba el estribillo de uno de los himnos de nuestra música. 

Increíble y fugaz, tan sólo dos temas duró el reencuentro. Luego habría tiempo para que Charly terminara su set, bajo la luz de los fuegos artificiales. Pero ya todo había sucedido. Uno de los momentos más lindos que me tocó vivir en un recital. Había podido sentir en vivo un ratito a una de las bandas más influyentes del rock argentino, y porqué no decirlo sudamericano; que se encontraba disuelta diez años antes de que yo naciera. 
Como dijo el maestro: “Paz y amor, feel the power. Hasta la próxima”

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