Música congelada #2: Morrison Hotel

Segunda entrega del especial “música congelada”, ejercicio que busca entrelazar acordes, fotografías, rocanrol y paisajes urbanos. Ya escribimos acerca del impacto y relevancia de Abbey Road, ahora es tiempo de descubrir qué se esconde tras la carátula del quinto disco de The Doors.

Photo: Henry Diltz, 1969

  • Gary Burden: ¿Tienen un título para el álbum? ¿Tienen alguna idea de qué buscan para poner en la carátula?
  • Ray Manzarek: No. (seguido de un silencio) No tenemos ninguna idea.1

Luego de un saludo cordial, esas fueron las primeras líneas de la conversación que sostuvo telefónicamente Gary Burden con el tecladista de The Doors, Ray Manzarek. Era diciembre de 1969 y uno de los grupos más influyentes del blues-rock-psicodélico estaba ad-portas de lanzar su quinto álbum, sucesor del duramente criticado The Soft Parade, pero no tenían la más mínima idea de cómo mostrárselo al mundo de manera visual.
A finales de ese año, el grupo se había metido a los estudios Sunset Sound para grabar este nuevo disco. Jim Morrison volvía a invocar a su alter ego, el Rey Lagarto, para hacer retornar a los doors a su sonido esencial, ese lleno de matices bluseros, desenfrenados y lisérgicos. Esta vuelta no podía dejar nada al azar. Algo claro sí rondaba en el aire: el espíritu de la música encapsulada debía ser inmortalizado bajo el lente de Henry Diltz, quien no era precisamente un aparecido en el mundo del rock, ni menos, de la fotografía: fue uno de los encargados de retratar las jornadas maratónicas de los festivales Monterrey ’67 y Woodstock ’69.

Es así como muchos le atribuyen al destacado fotógrafo la idea de la mítica carátula. La verdad, es que fue el mismo Manzarek, luego de esa nefasta y poco atinada proposición de trabajo a Burden (socio de Diltz), quien recordó una postal urbana que le había quedado dando vueltas y que lanzó como idea a ver si también hacía eco al otro lado del teléfono:

Mi esposa Dorothy y yo estábamos conduciendo por el downtown de L.A. el otro día y vimos este viejo hotel llamado Morrison Hotel.

De esta forma surge la conexión entre el inmueble y los acordes de The Doors, con Diltz como el gestor de la instantánea cuya historia no deja de ser tan atractiva como la de dicho hotel «sólo para pasajeros transitorios”.
Photo: Henry Diltz, 1969

El Hotel Morrison es una edificación de principios de siglo XX, emplazado en el viejo barrio de South Park, en el downtown de LA. Fue construido en 1914 para el magnate belga Víctor Ponet por el estudio de arquitectos Morgan, Walls & Clements (firma que dejó una huella perdurable en el aspecto de Los Angeles). Es una estructura de cuatro pisos que se va construyendo con ladrillos blanco y verde, posee un estilo art decó y es citado como un «ejemplo de estilo y representativo» por el L.A. Conservancy.

Su carácter ‘hospedaje de paso’ fue característico desde sus inicios; el barrio, antes de transformarse en el centro cívico que es hoy, fue una zona emplazada por industrias y concesionarias automotrices que dieron paso a la construcción de hoteles residenciales para trabajadores y centros de entretención nocturna. Recién a finales de los noventa comenzó un cambio demográfico que significó un desarrollo urbano importante y desde los ’00, un proceso de gentrificación.2

Para fines de la década del ’60, comenzaban los incentivos de reurbanización del barrio, proceso que conllevo la demolición de algunos inmuebles y la construcción de futuros condominios. La zona se transformó en uno de los suburbios de la ciudad, en un sitio indeseado, y el Morrison Hotel ya se había convertido en un albergue para vagabundos. Este fue el panorama que encontró Diltz, Morrison y Manzarek cuando fueron a ver el lugar.

Al ver el edificio, a Henry Diltz se le ocurrió inmediatamente cómo tenía que hacerse la fotografía, y ya tenía el presentimiento de que sería algo grande. Le gustó el estilo vintage de la arquitectura y la decoración del vestíbulo “como de los ‘40”, decía. Después de unas capturas de muestra, volverían una semana más tarde para la sesión definitiva.

La anécdota sobre la mítica imagen de los cuatro miembros de la banda dentro del hotel es una de las preguntas más recurrentes que le realizan al fotógrafo Henry Diltz. Una historia que comienza cuando llega junto al grupo en una furgoneta Volkswagen al #1244 de South Hope Street…
Entramos y le pregunté al tipo que se encontraba tras la recepción que si podíamos sacar fotos. Él me dijo ‘No, no pueden’. Así que salimos y les iba a sacar la foto en frente de la ventana, cuando vi al tipo dejar la recepción y meterse en el ascensor. Les dije ‘¡Rápido, métanse ahí!’. Entraron corriendo, se pusieron en sus marcas y yo comencé a sacar fotos como loco. Saqué exactamente un rollo de película y después nos fuimos rápido.
El encargado de la recepción nunca se enteró de la sesión, que se había negado porque él no podía otorgar el permiso, decisión que le correspondía al propietario del hotel, que no estaba ese día. Antes de la salida del disco, los abogados de la banda tuvieron que conversar con el dueño para pedirle autorización.

El resultado: una imagen desafiante, deja de lado lo chic y muestra parte del bajo fondo de la ciudad, pero con un toque de glamour. En cinco minutos y con toda esa vorágine que relata Diltz, “haciendo disparos de fotos como en una guerrilla”, se realizó esta sesión fotográfica urbana. La instantánea definitiva que quedó como carátula del disco muestra a Morrison, Manzarek, Krieger y Densmore asomándose a través de una ventana del hotel, en cuyo cristal, se imprime el nombre de la institución: Morrison Hotel, y en el centro, Jim posando con un efecto de estar sosteniendo un cartel que dice «Habitaciones – $ 2.50».

Photo: Henry Diltz, 1969

El destino del edificio de 111 habitaciones es casi tan trágico como la vida misma que alcanzó a disfrutar Morrison. Descuidado por décadas, con saqueos, incendios, algunos arreglos y variados dueños, el hotel no gozó de la misma suerte del barrio, que hoy tiene lujosos condominios y varios hitos urbanos.

La situación definitiva data del 2004, cuando los entonces propietarios del hotel, los hermanos Henry y Danpour Sauli (que lo adquirieron por un poco más de un millón de dólares), fueron demandados con 34 cargos por el incumplimiento de más de 100 normas de construcción, seguridad y salubridad del edificio3. Para esa fecha, el costo mensual de una habitación era de US$420. Diversas campañas y agrupaciones sociales buscaban una solución que no conllevase a su cierre, ya que dicha medida significaba dejar en la calle a 15 familias de escasos recursos que aún habitan en el edificio4. En definitiva, el cierre del hotel fue inminente, y para finales del 2005 el inmueble ya estaba en venta, avaluado en aproximadamente 9 millones de dólares.
Photo: Bisogno Scotti, 2010

En la actualidad permanece cerrado y su fachada está totalmente cercada y deteriorada. La ventana que aparece en la portada se ha eliminado, las letras con el nombre del hotel han sido borradas y la puerta tiene una pintada con spray anunciando la numeración de la calle.

Pero la anécdota de ese agitado día no termina ahí. Tras finalizar la furtiva sesión, Jim le dice a sus compañeros que fueran por unas copas para relajarse. Banda y fotógrafo buscaron un bar por el barrio Skid Row, a unos 10 minutos del hotel hacia el norteste. Así, encontraron una taberna local ubicada al #300 de la East 5th Street, en la esquina con Wall St. Tenía un frontis marrón y sobre la ventana, el nombre escrito con letras blancas: Hard Rock Cafe.

Trayecto desde el Morrison Hotel (South Park) hasta Hard Rock Cafe (Skid Row). Los Angeles.



Pasaron alrededor de una hora tomando cerveza, ya mucho más relajados y compartiendo con el resto de los que estaban en el lugar, algunos obreros y borrachos del sector a los que Jim prestaba especial atención, sobre todo  a las historias que le contaban.

Photos: Henry Diltz, 1969

Diltz, con su buen ojo, continuó fotografiándolos en este ambiente distendido. Algunas de éstas fueron incluidas al interior del artbook del disco, siendo fundamental en el relato la que aparece en la contraportada, mostrando la fachada del bar.

Photo: Henry Diltz, 1969

Casi un año después de la publicación del disco, la historia cuenta que un par de empresarios estadounidenses llamaron a los doors preguntando si podían utilizar el nombre que aparecía en la parte posterior del local, pues estaban abriendo un restaurante de gastronomía ‘americana’ y ambiente rockero en Londres y el nombre les gustó. El relato posterior ya es conocido: en junio de 1971, Peter Morton e Isaac Tigrett inauguran el primer restaurante Hard Rock Cafe en Hyde Park Corner. Hoy, la franquicia posee 175 locales en 53 países, mezclando hamburguesas, cervezas, música y una buena colección de objetos icónicos del rock. El bar original en el downtown de L.A. dejó de existir al tiempo de hacerse conocido y actualmente es un minisúper llamado ‘Green Apple’.

Henry Diltz, bromea al respecto de la famosa cadena:5

Ahora, cada vez que entro a un Hard Rock Cafe, cualquiera que sea la ciudad en que estoy, siempre me siento como si tuviera que ordenar una hamburguesa gratis.

Hoy, hay muchos hoteles, alguna que otra tienda y/o museo que ha imitado la fachada con mayor o menor detalle, así como el nombre. La mítica portada y su foto fueron claves para terminar de dotar de personalidad al álbum, aunque el panorama de la vida bohemia sugerida por la portada dista mucho de su sórdida realidad actual.

Blood stains the roofs and the palm trees of Venice
Blood in my love in the terrible summer
Bloody red sun of fantastic L.A.
Peace Frog, 1970

1 Jeff Cazanov. «Photographer Henry Diltz: Rock’s Living History (Interview)». Rockcellar Magazine, Febrero 2012
2 El término fue utilizado por primera vez por la socióloga Ruth Glass en 1964, para describir el proceso de “vuelta al centro” protagonizado por las clases pudientes y la vieja aristocracia londinense en los años 60. Desde entonces, el termino describe el proceso de sustitución de las clases obreras por clases medias-altas en zonas degradadas y abandonadas de la ciudad, mismo proceso que se halló muy ligado a políticas públicas de rehabilitación urbana en los años 70 y 80. Además del recambio poblacional, la gentrificación se caracteriza por una amplia modificación estructural del mercado de vivienda; la transformación de la imagen de la zona gracias a una mayor inversión en infraestructuras y equipamientos; y el cambio en la tipología de comercios y servicios ofrecidos, menos orientados a las necesidades de la población local.
3 Dan Glaister. «Hotel feted by Doors now plagued by rats». The Guardian, Diciembre 2004
4 Ron Garmon. «Weird Scenes Inside the Goldmine: How slumlord siblings trashed the iconic Morrison Hotel and how tenants fought back». SAJE, Mayo 2007.
5 Paul Harris. «Henry Diltz, Classic Rock Photographer». PH Online, Enero 1997.

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