La importancia de llamarse PIXIES

Entre tanto concierto y evento musical de este fin de semana y semana subsiguiente en Chile, quizás una de las visitas más importantes o connotadas que pudimos tener este 2010 es Pixies.

Para las nuevas generaciones, esas menores de 25-27 años, Pixies aparece como una banda de culto que leyeron en alguna revista de moda o que alguien por ahí le comento y por la que valió la pena descargarse el «Doolittle», o tal vez, un buen nombre en una camiseta con estilo que usan. Para fortuna de la generación anterior, esa de los 30 años para arriba, ligada a la música un tanto más alternativa, Pixies fue quizás la ultima banda de rock precursora de un movimiento musical, y este movimiento musical, marco probablemente la ultima década en la historia en que el rock evolucionó, la de los 90’s.

Pixies se formo en 1986, cuando Black Francis (Charles Thompson IV) y Joey Santiago deciden formar una banda y publican un anuncio de «se busca bajista», al que solo Kim Deal responde. Más adelante se les une Dave Lovering en la bateria. Sus influencias marcaron la diferencia; yendo de Iggy Pop a David Bowie, pasando por el hardcore de Black Flack y hasta algo de las melosas melodías de fines de los 70’s con The Cars. Toda una mescolanza, que por periodos y segun el disco, incluyen a The Beatles, el folk y el surf-rock.

Editaron su primer EP, «Come on Pilgrim» en 1987, dando un batatazo compositivo que pareció ser descubierto solo por gente del sello que se atrevió a editarlos; 4AD. La propuesta musical paso completamente desapercibida en Estados Unidos, su tierra natal. Pero para el estreno de su disco «Surfer Rosa» de 1988, fue Inglaterra quien les dio la escuchada que merecían y su popularidad en el circuito alternativo empezó a crecer con giras por Europa. No tuvieron suerte en cuanto a ventas, era una época en que ser «alternativo» de verdad era vivir con lo justo o morir en la pobreza. Pero así forjaron un creciente volumen de fans dispuestos a celebrar lo que Pixies estuviese dispuesto a entregar. Para 1989 y el lanzamiento de su afamado «Doolittle», Pixies alcanzo la categoría de una de las mejores bandas underground del momento. Aunque no cosecharon ingresos de esa fama debido a su disolución en 1993, motivado por los constantes roces entre Black Francis y Kim Deal, la banda solo disfruto de su estatus en las ligas menores.

¿Y qué hizo especial a Pixies?

Esa revoltosa mezcla de estilos precisamente, procesados de tal forma que en ella encontraron una nueva estructura compositiva, una estructura que los hace ir de lo estridente a lo armónico, de lo suave o lo potente, una estrofa interminable que sube y baja de volumen, con arreglos que se alejan de la pretensión. La canciones en Pixies no tienen solos de guitarras o fanfarrias que anuncian el cambio de melodia, las canciones empiezan con un bajo al que se le une progresivamente la bateria, luego la guitarra y al final una voz que a veces se desgarrada y luego cae en calma, o todo al revés.

Letras con versos abstractos que parece no decían mucho pero quizás si decían, dedicadas a escenas de películas raras o la ufología, cayendo en oscuros pasajes sobre el incesto o la violencia y luego un frases que nos invitan a la «Isla de Encanta», casi todo con el mismo énfasis. En entrevistas Black Francis, principal compositor auto-impuesto, ha contado que la idea de la música en ellos se basaba en torno a lo minimalista. Sea el verso o la estrofa, una sección debía generar mucha tensión y el otro todo lo contrario. Una guitarra distorsionada en una parte de la canción y en la otra no. Y así, una ambivalente composición que inicio todo un movimiento musical y que fue perseguido y repetido sin mucho escrúpulo y con mucho afán, por sus seguidores que se convertirían en músicos más tarde, siendo uno de esos quién lideraría la banda que definió la década de los 90’s y que haría pasar al rock alternativo hacia el mainstream con una vida publica tan feliz como agria, casi como una canción de Pixies, Nirvana.

Sin Pixies, Nirvana y compañía no existirían, y junto a Sonic Youth y R.E.M., escribieron uno de los ultimos capitulos del rock a fines de los 80’s, formando el triunvirato que definio lo que seria y es, la música alternativa o el «indie», cuando realmente era «indie», aunque hoy, más de 20 años despues, ese «indie» podría ser cualquier cosa, pero bueno, los padres muchas veces no pueden controlar todo lo que hacen los hijos, y menos los nietos.

Discografía esencial:
Come On Pilgrim EP (1987)
Surfer Rosa (1988)
Doolittle (1989)
Bossanova (1990)
Trompe le Monde (1991)

Pixies se presenta en Santiago este 9 de octubre como parte del «Maquinaria Festival» y en un concierto en Teatro La Cúpula del Parque O’higgins, el 13 de octubre. A pesar de que su reunión en 2004 tiene como claro objetivo recuperar algo del provecho económico que otros sacaron del estilo Pixies, la oportunidad de verlos tocar en vivo no tiene que ver con su condición de banda de culto, tiene que ver con la nostalgia de épocas en las que todavía había algo que inventar en la música moderna, tiempos que probablemente nunca se repetirán.

Aqui un pequeño adelanto, Pixies este 7 de Octubre en Luna Park, Argentina:

1 comentario en “La importancia de llamarse PIXIES”

  1. Yo los conoci por alla por el 2001 (pa que me voy a hacer el alternativo) gracias a un amigo de la infancia que me presto sus cd's pa q los escuchara. Me paso el Doolittle y el Return of the Fat Man y me volaron la cabeza. De esas bandas que llegan en el momento exacto a tu vida cuando buscas algo que escuchar.

    Lamentable si que no tengan material nuevo después de mas de 5 años desde que se juntaron, se agradecería un aire fresco. Y bueno, si no puede ir o no quiere verlos en maquinaria tb puede bajar un show reciente por aca http://goo.gl/Wfub

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