La BIG Rabia: rocanrol sin pelos en la lengua

Con un sonido renovador que viene a refrescar la escena rockera chilena, La BIG Rabia toma una pausa en su agenda marcada por la salida de su próximo disco ‘Congo Zandor’ para respondernos unas preguntas sobre su visión de la música y la relación de ésta con la contracultura y contingencia

Cuando pensamos que sólo desde la trova, el pop, la cumbia o la experimentación ‘indie’ vienen los nuevos sonidos criollos, es cuando aparece La BIG Rabia en escena. El dúo compuesto por los experimentados Iván Molina y Sebastián Orellana mezcla el blues, el rocanrol, el rockabilly y el postpunk, todo junto y revuelto en su pentagrama, además de contenido sin censura en sus letras. Sin miedo a decir las cosas tal como son, vinieron a renovar la escena chilena. Les hicimos un par de preguntas1 acerca de la escena, del rol de la música en la contracultura y su visión de la contingencia:



Hay varias canciones que podemos escuchar que han surgido tomando el momento coyuntural de las movilizaciones estudiantiles del año pasado. Artistas como Anita Tijoux, Ángelo Pierattini, Los Ases Falsos, Manuel García, etc. se han transformado en portavoces del descontento. ¿Cuál creen que es el rol específico de la música en los procesos de cambios sociales? ¿Qué opinión les merece los artistas que toman una bandera de lucha? ¿Se sienten parte de esta camada? 

I: No sé si nos sentimos parte, quizá la cosa es al revés, alguien puede sentirse representado por nuestras letras y todo bien con eso. Se da mucho que se puede hablar de algo pero en la práctica se está súper alejado de eso, no se condice. Ya no es como cuando estaba Víctor Jara o Quilapayún, ahora las cosas van de otra forma, como que todo está tan globalizado que la gente no pesca mucho. Creo que también es una bandera muy fácil de flamear hoy en día y se usa mucho, y no siempre tiene éxito también.

S: Igual nosotros salíamos a protestar, nos comimos muchas lacrimógenas y a partir de ahí que sentimos la necesidad de hacer un rock’n roll puro y que dijera las cosas claras, tal como lo estamos haciendo ahora.

Según su visión, ¿ha cambiado el panorama al cual le cantan? ¿Siguen teniendo rabia? ¿Hay más canciones como ‘Para Todos Los Hijos De Puta’ en su próximo disco? 

S: Así como tan políticas no. Ahora seguimos por la línea del desamor que es algo que me inspira más ya que no lo he podido superar (risas)



De lo que podemos escuchar de su música, llama la atención la mixtura de sonidos en la que se mueven, yendo y viniendo de compases de blues, rock alternativo, postpunk; mientras sus versos tienen esa fuerza clásica del punk o el hip-hop ¿Les complica en algún momento que el espíritu de la música sea distinto al espíritu de un texto?

I: Para nosotros lo que importa es lo que nos inspira, que en nuestro caso funciona de manera casi instintiva. No nos basamos en códigos para armarlos, lo que fluye en la composición fluye no más. En este nuevo disco hasta hablamos de religión y de la pomada que nos venden con respecto a eso, por ejemplo.

¿Creen ustedes que el rock puede llegar a ocupar ese antiguo espacio de la Nueva Canción desde el punto de vista denunciativo y convocador de la juventud?

I: Encuentro que ahora las cosas son distintas, la gente no se queda pegada con una sola cosa, ya no existe tanto ese cariño por los discos o por el mensaje que se está entregando, como que se ha desvanecido. La gente escucha algo que bajó de la web y al rato le mandan un twitter con otra cosa y ya no pesca lo otro, esa magia como que se ha perdido encuentro yo.

Una de las grandes cualidades de la escena independiente local es que ha traído el colectivismo de vuelta al circuito, aunque aún de manera tímida y selectiva. Ante ese escenario, ¿se puede generar un movimiento más grande? ¿cómo es su relación con las demás bandas de la escena nacional (fuera de Algo Records)?

S: Creo que la forma colectiva es la mejor forma de trabajo, en mi caso he tenido la suerte de estar rodeado de muy buenas personas, y claro que se puede llegar a algo grande, no me cabe duda. Si eso lo mantienes firme creo que puedes llegar a hacer grandes cosas. En mi caso no tengo ningún prejuicio en hacerme amigo del huevón más cuico o el huevón más flaite y creo que eso me ha abierto varias puertas.

1. Las preguntas seleccionadas formuladas indirectamente por nuestro editor César Tudela, pero la entrevista fue realizada por Patricio Avendaño, director de Nación Rock, y en donde pueden revisar la entrevista de forma integra.

Un comentario sobre “La BIG Rabia: rocanrol sin pelos en la lengua

  1. Blu Contestar

    Notable dueto rokanrollero, completamente de acuerdo en que los medios asi como facilitar la difusion hacen que todo pase rapido y se olvide pronto.

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