El gran choque

En septiembre de 1979, Paul Simonon golpeaba su bajo Fender Precision en una actuación de The Clash,
en el Palladium de Nueva York. Pennie Smith capturó el momento en esta fotografía

Una vez, a eso de los 14 años, recibí un disco con un tipo rompiendo su bajo en la carátula. Quien me lo regaló, dijo que era la música que le cambiaba el rumbo a las cosas el año en que nací.

London Calling, de 1979, es el tercer álbum de The Clash, la que según mi juicio, es la única banda punk británica que le hace verdaderamente peso a los gringos The Ramones.

Cuando vi la foto de la tapa quedé loco. Automáticamente supe (sin haber oído ni un sólo minuto), que eso era lo que tenía que escuchar. Claro, pensé que sería un disco de rock pesado, estridente al menos, considerando el retrato de la portada. Pero a cambio, me encontré con ska, reggae, punk rock, y en lugar de generarme tensión mandibular, me descubro marcando el beat con el pie.

The Clash llevó un discurso de rebeldía política al punk rock, y sus líneas éticas los llevaron a librar grandes batallas con la producción y la casa discográfica para conseguir que este disco doble se vendiera a precio de un LP normal.

El principal impulso de cualquier banda punk de la segunda mitad de la década de los 70 era que no tenían nada que perder, así que ya estaba: a escupirle al establishment, aunque en parte estuviera compuesto por quienes pagaban sus grabaciones.

De entre las favoritas del disco están ‘London Calling’, donde se denuncian parte de las mayores vicisitudes de la sociedad inglesa, como el desempleo, las drogas, y los conflictos raciales. ‘Rudie Can’t Fail’, que ha sido grabada más tarde por Mighty Mighty Bosstones y por Rancid, es un ska en composición clásica, probablemente una de las piedras fundacionales de todo el movimiento ska-punk que le sucedió.

Si no has escuchado este disco todavía, quizás te sorprenda enterarte que en él se grabó la versión original de ‘Revolution Rock’, famosa en estas latitudes por la versión de Los Fabulosos Cadillacs, quienes también han tocado ‘Guns Of Brixton’, del mismo disco.

Otros temas a destacar son ‘Clampdown’, que tiene una versión hecha por Rage Against The Machine, y que habla de una cuestión bien frecuente y poco estudiada, que es ese minuto en que algunos abandonan sus ideales de juventud para entregarse al sistema.

La memoria asociada a este disco, es el día en que agarré 5 lucas y me compré mis primeros bototos de milico en el Persa Bío-Bío.

Sobre cómo te llega al oído, disfrutalo por ti mismo apretando play:

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