El ángel de la bicicleta

León Gieco es un músico que se pasea a sus anchas en el rock y el folklore. Tiene una colección de temas del repertorio latinoamericano que sorprende.

Un tema que siempre me gustó y que reapareció en mi memoria hace poco es «El Ángel de la Bicicleta», y cuya letra me calaba. Pero ahora supe la historia tras la letra, y el sentimiento se duplica. No es que me haya puesto tan mamón, pero si no le conmueve, es porque no tiene alma.

Claudio “Pocho” Lepratti, de 35 años, auxiliar de cocina en una escuela de Rosario, recorría las calles recolectando alimentos para llevar a las «villas» (que son lo que nosotros llamamos con despección poblaciones), y las servían a los niños en el comedor de la escuela. Eran los años de «corralito» y caos político en Argentina, con De la Rua en la presidencia, en ese aparentemente lejano año 2001.

Una tarde de enfrentamientos, la policía avanzaba disparando al aire y se aproximaban a la escuela. Pocho, subió al techo de la escuela en la que preparaba comida, preocupado por la seguridad de los niños, y sólo deseando calmar la violencia represiva contra la población, grita a la patrulla que avanzaba disparando al aire: «Bajen las armas! que aquí sólo hay pibes comiendo!«. La patrulla se detiene, bajan los policías y Pocho termina muerto sobre el techo, producto del balazo que le propina un policía.

El homenaje de Gieco es ahora muchísimo más conmovedor. Ligar la lucha social y el rock siempre funciona para mí.

Les dejo la canción acá, sin nada que agregar… una versión de Gieco con D-mente.

1 comentario en “El ángel de la bicicleta”

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